Vera ha seguido siempre las reglas: ha vivido durante más de veinte años con la elegancia, la discreción y la dignidad exigidas a la esposa de un marqués. Pero ahora, a los cuarenta y cinco, recién separada y sin nadie que le dicte qué hacer, empieza a plantearse preguntas que nunca se había permitido.
En medio de esta búsqueda aparece Antonio. Es más joven, de origen modesto y ajeno a su mundo. No es solo la atracción lo que los une, sino algo más profundo: la posibilidad de salirse del guion. Ese vínculo, tan improbable como provocador, será el detonante de unos hechos que nadie anticipa.
El exmarido de Vera no acepta que esta se haya rebelado, y lo que comienza como despecho se va convirtiendo en algo mucho más siniestro. Hay cosas que el marqués no soporta perder. Y algunas pérdidas, cuando se acumulan, pueden llevarte al límite.
"La naranja mecánica", publicada en 1962, sitúa la acción en el futuro cercano de la década de 1970. Burgess narra la historia de cuatro adolescentes, o nadsats, tal como se llaman en la jerga creada por el autor.
Fue llevada al cine con gran éxito por Stanley Kubrick.
¿Qué sucede cuando la madre de la que fue tu mejor amiga reaparece al cabo de veinticinco años para preguntarte qué llevaba su hija en un bolsillo de la chaqueta el día que la atropelló un tren?
Es lo que le ocurre a la narradora de esta profunda y trepidante historia. Y a partir de ese enigmático y doloroso primer email, empieza a hurgar en la memoria para recuperar a la adolescente que fue, a la pareja de amigas que formaba junto a Carla, dos jóvenes intrépidas que querían vivir muy rápido.
En el escenario majestuoso de la Ribeira Sacra, Álvaro sufre un accidente que acabará con su vida. Cuando Manuel, su marido, llega a Galicia para reconocer el cadáver, descubre que la investigación sobre el caso se ha cerrado con demasiada rapidez.
Edición del texto a cargo de Víctor García de la Concha
El autor del Lazarillo de Tormes compuso una obra entretenida pero con una lúcida mirada crítica hacia la sociedad. Bajo la forma epistolar, y por petición de Vuestra Merced, el personaje de Lázaro nos relata una autobiografía sesgada que se inicia con su nacimiento en el río Tormes, se centra en las vivencias con amos poco ejemplares y finaliza en la edad adulta, cuando se halla «en la cumbre de toda buena fortuna», momento en que conocemos el «caso muy por extenso».
Hércules Poirot viaja en un lujoso autocar a la exclusiva mansión Kingfisher Hill: Richard Devonport le ha pedido ayuda para demostrar que su prometida, Helen, es inocente del asesinato de su hermano, Frank, pese a que ella misma ha confesado el crimen.
Hércules Poirot someterá a sus peculiares interrogatorios a cinco sospechosos: a Elsa Greer, la última amante del difunto; a Angela, la hermanastra de Caroline; a la señorita Williams, la institutriz; y a los hermanos Blake, uno de ellos agente de bolsa y el otro aficionado a la botánica. Todos cuentan con una coartada sólida, pero uno de ellos miente. ¿Quién será el asesino?
La señora Bennet tiene un problema: cinco hijas casaderas, pero todas sin una dote digna de mención. La noticia del alquiler de Netherfield, la propiedad vecina, llega oportunamente, ya que el nuevo inquilino, Charles Bingley, un caballero joven y soltero, resulta ser un buen partido. No solo es atractivo, amable y abierto, sino también adinerado.
Una historia que, con el telón de fondo de la profunda injusticia del sistema esclavista, los estertores del imperio español y la belleza de un paisaje paradisiaco, nos habla del abismo entre pobres y ricos, entre amos y esclavos, y del poder de las pasiones y de la ambición sin límites de una mujer que llegó para trastocarlo todo.
Tras el éxito de El asesinato de Sócrates (Finalista Premio Planeta 2016), Marcos Chicot regresa con una extraordinaria novela que nos traslada a los años más apasionantes de la Grecia Clásica.
Como telón de fondo, el surgimiento de una nueva potencia liderada por el invencible general Epaminondas, uno de los mayores genios militares de todos los tiempos, pone en juego la supervivencia tanto de Esparta como de la propia Atenas.