Tras un año marcado por su divorcio y el fracaso de su primera novela negra escrita con el seudónimo Miranda Grey, Miranda García sobrevive en la antigua casa de su abuela mientras espera a que pase el tiempo y las heridas cicatricen.
Todo cambia cuando una llamada de teléfono a medianoche le informa de que deberá asesorar a la policía judicial durante la investigación de un asesinato en apariencia trivial, pero que no tardará en revelarse como la consecuencia de una red de mentiras, infidelidades y negocios turbios del pasado.